domingo, 16 de febrero de 2014

La sonrisa de la Gioconda.


La Gioconda, o popularmente conocida como la Mona Lisa...es preciosa, ¿verdad?, siempre que la observo puedo llegar a estar horas intentando adivinar qué estaba pensando en ese instante en el que fue plasmada en el lienzo por Da Vinci, cómo sería su vida detrás de este retrato que la llevó a la fama tanto a ella como al artista que lo hizo.
 El caso es que, creo haber entendido lo que la Gioconda quiere transmitirnos con su expresión.A simple vista, esta bella mujer intenta tranquilizarnos con su sonrisa, indicarnos que todo le va bien, que no necesita ayuda, no quiere dar a entender, por supuesto, que una mujer de tal belleza no tiene problemas y que todo lo que le rodea no le afecta en absoluto, pero, si nos fijamos en sus ojos, el espejo del alma, vemos todo lo contrario, esa firmeza desaparece, enseñando de verdad el volcán que estalla dentro de sí misma, sus dudas, todo se le escapa de las manos, se siente perdida, pero ¿se rindió ante tantas preocupaciones? nadie lo sabrá nunca, ya que obviamente, este es un punto de vista desde otros millones existentes, quién sabe, a lo mejor la famosa Mona Lisa se aburría de llevar una vida tan corriente y decidió que un pintor de pacotilla la pintase en un cuadro para pasar el rato con alguien nuevo, o quizás tenían un romance y ese fue un regalo de Da Vinci que nunca le pudo entregar a su amada porque esta se escapó con otro hombre a otro país... como os digo, para esta historia hay miles de millones de  finales creíbles o no creíbles...creo que me inspiraré en el futuro para escribir algún que otro relato de la Gioconda y Da Vinci, quién sabe, a lo mejor incluyo algún que otro dragón, porque de todas formas, nadie sabe ni sabrá lo que ocurrió de verdad, ¿no?

"EL ARTE ES CIENCIA, PUNTO CULMINANTE DE LA OBSERVACIÓN Y DEL ESTUDIO DE LA NATURALEZA. LA NATURALEZA SE NOS MUESTRA EN CONTINUA TRANSFORMACIÓN COMO ALGO TRANSITORIO E INDEFINIBLE QUE ESCAPA A TODA ARGUMENTACIÓN RACIONAL " .
  Leonardo da Vinci .

sábado, 11 de enero de 2014

Mellrion.-cap.5

Al entrar en la taberna un olor delicioso hizo mella en mi estómago, no había comido nada desde esta mañana ahora que me acordaba.
  -¡Thanu!,¿cómo tú por aquí?.-dijo el camarero desde detrás de la barra, era un hombre con una barba trenzada que le llegaba hasta el cuello, con unas llamativas bolas de colores enredadas en ella, diría que ese hombre tendría unos treinta y tantos años, su pelo era negro, recogido en una coleta que le llegaba hasta la cintura, la verdad es que cuando se acercó a nosotros para saludarnos, observé que medía unos dos metros, me dolía el cuello de mirar hacia arriba, teniendo en cuenta que yo mido un metro y sesenta cm.
 -¡Keolt! ¡me alegro de verte de nuevo, no has cambiado nada!esta es Gavi, es nueva aquí.
 -Encantada, Keolt.
 -Eres la primera chica que Thanu trae aquí, para mí es casi de la familia, cuidalo ,¿de acuerdo?.-dijo Keolt señalándome con el dedo.
 -...por supuesto...-sin quererlo sentí como mis orejas se volvían de color rojo pasión y mis mejillas ardieron imitándolas.
 -Solo somos amigos.-dijo Thanu, el cual también se había sonrojado bastante.-Keolt, traenos dos platos de gtosad y un poco de agua.-Keolt desapareció en la cocina mientras tarareaba una canción.
 -Thanu,¿qués es el tiusad?
 -Gtosad, es un plato de carne con verduras y especias típico, creo que te gustará.
 -Lo veremos ahora...-dije arrugando la nariz
 -Sabes, la comida de aquí no se diferencia mucho a la de la Tierra, no somos monstruos de tres cabezas ni nada por el estilo.-dijo Thanu riéndose.
 -Entiendo...-Al cabo de un rato, Keolt apareció con dos platos que olían de maravilla, mi estómago rugió como un león.
 -Que aproveche.-dijo Thanu a la vez que devoraba el plato.
 -Igualmente.-de acuerdo,a la una, a las dos y a las tres, me metí un trozo de carne en la boca, enseguida me di cuenta que la carne que había probado antes no tenía ni punto de comparación con esta, ¡estaba deliciosa!

 -¿Te gusta?-preguntó Thanu mirándome con curiosidad cuando él ya se acabó el plato.
 -¿Tanto se nota?-Thanu se rió después de ese silencio incómodo que hubo durante la cena..creo que por la tarde metí la pata con mi interrogatorio.
 -¿Quieres comer algo más?
 -No, creo que estoy llena.-acto seguido, nos levantamos de la mesa, Thanu pagó ,ya que yo no poseía dinero todavía, y nos fuimos camino a la casa de Thanu.El aire fresco de la noche volvió a acariciar mi piel, y la brisa me relajó un poco.
 -Espero no haberte molestado esta tarde con mis preguntas, yo...tenía curiosidad...lo siento si te he ofendido en algo...-dije arrepintiéndome de verdad, no volveré a preguntar sin antes meditar la pregunta, decidido.
 -No tienes que disculparte por nada, simplemente yo nunca he llevado una vida fácil, y me acordé de cosas que desearía no haber vivido nunca, pero si lo piensas, si uno no vive ciertas cosas, nunca puede llegar a ser quien es con sus pensamientos y sus ideales realmente.Yo diría que el ser humano está hecho de experiencias y pensamientos, entre otras cosas...
 -Te entiendo, yo tampoco he tenido nunca una vida fácil, más cuando mi hermano desapareció y mi madre se quedó sola conmigo...
 -¿Y tu padre?
 -Como si no tuviera
 -Te entiendo, yo... no recuerdo nada de mi infancia...
 -¿Nada?
 -No,sólo se que me crié entre familias de acogida aquí, aunque no recuerdo con exactitud a ninguna de ellas, y menos a mis padres biológicos....hasta que descubrí que era mago y conocí el clan...¿eso responde a tu pregunta?-dijo Thanu en un tono muy bajo pero mirándome fíjamente con sus ojos azules llenos de tristeza.
 -Sí, lo siento...
 -Te he dicho que no te tienes que disculpar por nada,¿entramos?-dijo abriendo la puerta de su casa.
 -Claro.Pero, no me has dicho el porqué de no poder salir de Mellrion sola...
 -Preguntas demasiado,mañana podemos empezar a introducirte en el mundo de la magia, si prometes no salir del centro de entrenamiento corriendo, y de paso resolver tus dudas mirando en la biblioteca.-dijo Thanu mientras me dedicaba una sonrisa de oreja a oreja.
 -Nos vemos mañana, buenas noches.- le dije adentrándome en mi cuarto
 -Buenas noches Gavi.
Debajo de mi almohada había un suave pijama celeste con una luna bordada en el pantalón, mientras me cambiaba, no pude evitar pensar en la infancia de Thanu, ¿por que no puede acordarse de nada?, otra duda que he de resolver, pero no investigando en una biblioteca, si no hablando con alguien, creo que sé con quién...